En seis años del Ganeran al Annapurna

Quiero disfrutar la pureza de la montaña” confiesa Jonatan García, el alpinista vizcaíno que intentará el Manaslu en septiembre

Jonatan García en la cumbre del Annapurna

Jonatan García en la cumbre del Annapurna.

Jonatan García (Barakaldo, 1985):“Lo que más me gusta es encontrarme con la pureza de la montaña, sin oxigeno, en estilo alpino y disfrutarla”. Así de claro se expresa este federado de la BMF-FVM y socio del club Grupo Alpino Turista Baracaldo que en seis años ha pasado del Ganeran (823 m.) al Annapurna (8.091 m.) Culminó su primer ocho mil: una montaña técnica, dura y muy respetada en el mundo del alpinismo. En esa aventura tuvo de compañero a Alberto Zerain. Estuvo con él en el paraíso. Y Jonatan no se cansa de decir, que “el paraíso tiene más de con quién que de dónde“.

Pisó la cumbre del Annapurna el 11 de mayo. Escaló junto a Zerain, y con él aprendió a esperar, a cambiar de planes y buscar la vía apropiada. El relato de la gesta ya es conocido: la vía alemana era inaccesible, y optaron por la vía francesa, objetivamente la más peligrosa. Tras salvar la dificultad técnica, en los últimos 1.000 metros tuvieron que abrir huella en condiciones muy duras. Y lo consiguieron. Desde allí, Jonatan llamó a casa, habló con su madre y disfrutó de la gesta en la cumbre de “La diosa de la abundancia” junto a Alberto Zerain.

Jonatan García dedica su tiempo al monte al que está enganchado por las personas que ha conocido

Jonatan García dedica su tiempo al monte al que está enganchado por las personas que ha conocido.

Cuando habla de Zerain, Jonatan García recuerda así a su compañero de gesta, a su amigo: “Me siento una persona muy privilegiada porque tuve la suerte de compartir con él mi primer 8.000. Alberto me trasmitía seguridad y me identifico con su estilo y forma de ver las altas montañas. Su pérdida ha sido golpe duro, pero creo que no tiene sentido dejar la montaña porque pienso que Alberto se sentirá orgulloso viendo como pongo en práctica sus trucos, su forma de hacer”

Así, este septiembre volverá a la cordillera del Himalaya para intentar coronar el Manaslu (8156 m). Jonatan García dedica su tiempo al monte al que está enganchado por las personas que ha conocido. “He hecho una cantidad de amigos increíble”. Por ello, no duda en realizar el esfuerzo económico que supone preparar una expedición, sin el apoyo de promotores ni empresas.

Una trayectoria vertiginosa

“El paraíso tiene más de con quién que de dónde”, en palabras de Jonatan García.

García cada día sube en silencio al Ganeran, recorre diez kilómetros por la mañana o por la tarde según el turno de trabajo, y pasa los fines de semana en Pirineos o Picos de Europa sin importarle el sol, la lluvia o la nieve. “Conozco piedra a piedra el Aneto en cualquier condición meteorológica. —Es su montaña, la de Pirineos―.Así, cuando estoy en el Himalaya, da igual el tiempo que haga, sé que tengo la cabeza clara para subir o darme la vuelta si es preciso”. Lo cuenta con la emoción en la palabra y la montaña en la retina.

La expedición de septiembre al Manaslu será un paso más en su vertiginosa trayectoria. En 2011 y 2012 iba al Ganeran, y empezaba a conocer Picos de Europa y Pirineos. A partir de ahí escaló en solitario el Cervino (4.478 m) en 2013 y en 2014 y el Aconcagua (6.962 m) también en 2014. Al año siguiente, 2015, conquista en tres días los cuatro miles de la cordillera del Atlas —Toubkal (4.167 m) Imouzzer (4.010 m), Ras (4.083 m) y Timesguida (4.089 m)— y el Alpamayo (5.974 m.) en Perú. García explica su trayectoria porque “lo más importante para mi es mejorar, no ser el mejor. Y tienes que saber lo que quieres y tener fuerza de voluntad. Quería subir un ocho mil y lo intenté en 2016, con el Broad Peak (8.051 m.), pero supe que tenía que darme la vuelta sin hacer cima. Aún así el treking fue alucinante. Me conocí a mí mismo ,y gracias a él subí al Annapurna”.